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Reformas Garfes · Madrid

Suelos y tarimaflotante en Madrid

La pregunta no suele ser qué suelo instalar, sino cuál aguanta lo que hay en casa. No es lo mismo un piso de alquiler que una vivienda con dos perros, ni una cocina que un dormitorio.

El material se elige por uso; lo que decide el resultado es la base. Un forjado con desniveles, una solera con humedad o un pavimento antiguo suelto arruinan cualquier suelo por bueno que sea. Por eso comprobamos la base antes de dar precio, no después.

Instalación de tarima flotante en una vivienda de Madrid con la junta perimetral vista y el rodapié pendiente

Qué incluye

El trabajo, por partes

  • Tarima flotante laminada

    La opción más pedida: rápida de instalar, se coloca sobre el suelo existente si está firme y nivelado, y tiene clases de resistencia muy distintas. Para zona de paso conviene subir de clase aunque suba el precio.

  • Vinílico y SPC

    Resiste el agua, así que entra donde la tarima no debería ir: cocinas, entradas y viviendas con mascotas. Es también la opción más silenciosa al pisar.

  • Porcelánico y gres

    Para cocinas, baños, terrazas y locales con tránsito. Admite formatos grandes y acabados que imitan madera con la resistencia de la cerámica.

  • Preparación de la base

    Comprobación de planeidad, autonivelante o recrecido si hace falta y retirada del pavimento antiguo cuando no sirve como soporte. Aquí es donde se gana el trabajo.

  • Juntas y encuentros

    Junta perimetral de dilatación —la que evita que la tarima se abombe—, perfiles de transición entre estancias y resolución del encuentro con puertas y escalones.

  • Rodapié y remates

    Rodapié de MDF lacado, de madera o del mismo material del suelo, con recorte y sellado en los encuentros. El remate es lo que separa un suelo puesto de un suelo bien puesto.

Cómo lo hacemos

Proceso

  1. 01

    Visita y comprobación de la base

    Miramos la planeidad, si hay humedad y si el pavimento actual sirve como soporte o hay que levantarlo. De eso depende la mitad del presupuesto.

  2. 02

    Elección del material

    Te decimos qué material aguanta el uso que le vas a dar. Si vas a alquilar, si friegas mucho o si tienes animales, la recomendación cambia.

  3. 03

    Preparación e instalación

    Nivelación si procede, aclimatación del material en la vivienda cuando el fabricante lo exige, y colocación con la junta perimetral correcta.

  4. 04

    Remates y limpieza

    Rodapié, perfiles de transición, recorte de puertas si hace falta y limpieza de la estancia.

Preguntas frecuentes

¿Se puede poner tarima encima del suelo que ya tengo?

Sí, si el suelo existente está bien adherido, sin baldosas sueltas y razonablemente nivelado. Es lo habitual y ahorra la demolición. Lo que hay que mirar es la altura: se ganan entre ocho y doce milímetros y a veces hay que recortar las puertas por abajo.

¿Qué suelo aguanta mejor el agua?

El porcelánico, sin discusión. Después el vinílico o SPC, que resiste bien salpicaduras y fregado. La tarima laminada es la que peor lo lleva: un charco olvidado le hincha las juntas y ya no se recupera. Para cocinas y entradas conviene descartarla.

¿Es compatible con suelo radiante?

Depende del material y del fabricante. Hay tarimas y vinílicos preparados para ello y otros que no; el porcelánico es el que mejor transmite el calor. Se comprueba en la ficha técnica antes de comprar, no después de instalar.

Cuéntanos qué hay que hacer

Vamos a verlo, lo medimos y te damos un presupuesto por partidas. Sin compromiso y sin que tengas que decidir nada ese día.

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